(Ya les advierto que este post, además de ser largo de cojones, puede resultarles un verdadero coñazo. Me da por la nostalgia, la autojustificación, y hasta por aportar algunos datos que, desde mi “exilio” pueden no ser del todo correctos. Además al final termino hablando de mi ombligo, y mis cuitas, en un lamentable ejercicio de auto-bombo. Y para colmo no hay una sóla foto en todo el texto. Avisados quedan).
Con todo el lío que se ha montado últimamente acerca de la Ley de Economía Sostenible (a.k.a “Ley de la patada en el router”), y las medidas que vienen tomando las Sociedades de Gestión sobre los Derechos de Propiedad Intelectual, uno no sabe a que atenerse. Lo crean o no, mi poca estima hacia estas sociedades de Gestión, viene de lejos.
Me enteré más o menos de como iba el asunto cuando tenía la tierna edad de 17 años. Por aquel entonces, a parte de hacer el vago, me dedicaba a mezclar trozos de musica, programas de radio, y fragmentos de películas españolas e italianas en cinta, y a hacer una especie de collages sonoros. Lo hacía porque me divertía, y porque había leido que unos señores en Italia, y en Alemania se habían dedicado también a hacer cosas parecidas, aunque desde un punto de vista mucho más culto e intelectual.
Además el descubrir a unos señores llamados Negativland, me impulsó posteriormente a seguir con estos collages, cuyo principal uso era ambientar mis exposiciones de pintura, porque yo por aquel entonces, (Oh tempora, o mores!) lo que quería era ser un “Artista”, así con mayusculas.
La adolescencia tiene estas cosas.
Finalmente ninguna de esas cintas sirvió para su cometido inicial, pero me lo pasaba muy bien haciendolas, y fue el germen definitivo de mis otras aficiones artísticas, que finalmente acabaron apartando mi vocación de pintamonas.
(El tema del pintamonismo es otra cuestión, muy interesante, y a la que entregué gran parte de mi vida, pero no la voy a relatar hoy).
El caso es que por aquellos años un amigo bajista, y excelente tipo, tuvo a bien presentarme a alguien llamado Carlos Rocha Linares. Carlos era (Que John Lennon lo tenga en su gloria) un tío muy majo: Malagueño, amante del rock sinfónico, y fan de los sintetizadores analógicos, que además tenía un local, que también usaba como estudio de grabación, en la mítica “Granja de Pollos” sita en Marchamalo, población cercana a la ciudad en la que he vivido los últimos 21 años de mi vida.
Carlos y yo nos hicimos amigos, y junto con mi otro colega el bajista (Johny) y mi primo (Brais) a la guitarra, dimos forma a la primera maqueta de lo que se llamaría “Produkt”, y que ahora, pasado ya mucho tiempo, no es otra cosa que “Konsumprodukt“. Entre 1997 y 1998, a ratos libres, y muy de tarde en tarde, grabamos unos 7 temas que mezclaban bossa-nova, pop, y efectos sonoros de lo más variado, que yo traía en mi colección de cintas, desde la voz de Gracita Morales, hasta sonidos de una radio rusa. Estos temas, además tenían letras mías, y yo, para mas bemoles, me dedicaba a cantar (si, como lo oyen) más mal que bien.
Un día le pregunté a Carlos:
-Oye y esto del registro ¿Como va?
-Pues mira, tienes que ir a Propiedad Intelectual, y les das una cinta con los temas grabados, y un libreto con los textos. Al menos en Málaga funcionan así, y como esto es música medio electronica, no creo que te pongan pegas.
Me acerqué entonces con todo mi candor, y buena fé, a la oficina de la Delegación de Cultura sita en la Plaza de San Esteban de mi localidad. Creo que era Septiembre de 1998, llovía, y yo llevaba feliz y contento mi primera maqueta, con algunos primeros temas, debajo de la gabardina, para que no se mojase la cinta de cromo, y diera mala impresión al funcionario.
Si, no tenía sentido ni ahora ni entonces, pero así lo hice.
-Hola, buenas. Venía a registrar unos temas.
-Pero vamos a ver, ¿Como registrar?.
-Si, aquí traigo las cintas, y un libreto con las letras, detalles de la grabación y tal. Es más que nada para que ningún señor de, por ejemplo, Avenida de Los Madroños, me lo plagie y se haga millonario a mi costa.
-Uyyyyy, uyyy, pues tienes que traerme partituras.
-¿Partituras? Bueno, yo no se solfeo, pero supongo que algún amigo…
-Partituras para cada uno de los instrumentos, detalle de las grabaciones, letra con la música, y la notación musical, y todas esas cosas.
-Ehmm, bueno, verá, pero es que hay muchas canciones que son de música electronica, y tienen samples.
-¿Que tienen que?
-Samples, ehmm, muestras, pues, de películas, por ejemplo…
-¿Como de películas? Para registrar video tienes que traer otros papeles…
-No, digo que he cogido diálogos de películas, y los he puesto en la grabación.
-Pero chico, ¿Tu sabes el paquete que te pueden meter los autores de la película si se enteran?
-No, pero es que yo no lo voy a vender, o sea, que no hay lucro, y bueno he leido en una Ley del 96, creo, que si no hay lucro pues que no hay que pagar, los americanos lo llaman “Fair Use”, me parece.
-¡Pues regístralo en América, no te digo!. Mira chaval, aquí tienes que venir primero de todo con un papel de Autores, diciendo que has pagado los derechos de uso de los fragmentos de las películas que habeis puesto en la música.
-Pero es para uso personal, quiero decir…
-No, no, vamos a ver ¿Habeis grabado una maqueta?.
-Si, mire, aquí se la traigo.
-¿Y donde está el depósito legal?.
-No mire…es que esto no está publicado, o sea que, vamos…quiero decir, que solo hay un par de copias.
-Pues si haces más de una copia, esto tiene que pasar por Autores.
-No, pero son copias que he hecho yo, o sea…bueno, yo no, un amigo que tiene una grabadora de CD’s.
-¿Una grabadora de Cd’s?
-Si
-O sea, ¿Una empresa que graba cd’s?
-No, lo que tiene es una grabadora de cd’s, que enchufa al ordenador, y luego, con un cd virgen, pues graba la señal de las cintas master que le hemos pasado.
-Uyyyyyy, pero eso requiere un plus por reproducción.
-Pero, si mi amigo es el dueño de la grabadora ¿Que papel necesita?.
-Ya veo. Aquí lo que teneis es un vacío legal, me parece.
-Lo tendrán ustedes, o bueno, el Ministerio… mire, yo lo que quiero es resgistrar esto.
-Pues te tienes que dar de alta como autor, porque es la mejor opción. Si alguien te plagia, o lo que sea, ellos te van a ayudar, y seguro que tienen gente que te puede pasar la musica esa estocástica a un papel.
-Bueno, pues nada, muchas gracias amable funcionario…
Despues salir del kafkiano trance, y de contarles la anecdota a los amigos, me enteré un poco más de como iba el misterioso tema de autores: Como expresaron Gomaespuma magistralmente en aquel texto, la cosa se reducía más o menos esto: Tu te das de alta, pagas por derechos de producción, esto es, copia de tu obra, y si esta se edita, ellos te pagan un porcentaje, variable, según la tirada, éxito, o difusión de la copia en cuestión, de la obra.
Así me lo dejó, más o menos, entreveer una amable funcionaria, con la que charlé vía telefónica en aquellos días.
-Pero es que yo no quiero pertenecer a autores, lo que quiero, primero, es registrar mi obra.
-Pues para eso tienes que ir a la Delegación provincial…
-No, si ya he estado, y me han dicho que necesito partituras…
-Pues ya sabes, búscate a alguien que sepa solfeo…
-Ya, pero es que hay canciones, temas, que no tienen una estructura, digamos “solfeable”. Se que en Madrid, en el registro general, si entregas una cinta de por ejemplo, música electroacustica, y un plan general de la obra, aunque no sea una partitura, la escuchan, la resgistran, y tal.
-Uyyyy, pero eso es muy moderno…
Nada, que no había manera.
La maqueta se distribuyó (distribuir por llamarlo de alguna forma) entre los amigos, conocidos, y poco más.
Y por supuesto con algun apoyo incondicional y fan-fatal desde el principio, que además me entrevistó, y cuyo cariño y afecto dura hasta hoy (Gracias Keke, desde aquí).
Carlos y compañía me decían que no había problema, que mandase la maqueta, por ejemplo, a Subterfuge, o algún sello Indie, para probar. Y que era muy raro que nadie se metiese conmigo por haber incluido un sampler de 2 minutos de un diálogo de “Amarcord”. Tenían razón.
Pero yo que siempre he sido un poco nerd, (ahora por suerte menos), estaba convencido, y así estuve, erroneamente empeñado unos 5 años años, que sin un registro de la obra, no se podía mandar a ninguna casa discográfica.
Y además, si fichaba por un sello, cosa harto improbable, por otra parte, tendría que aceptar un contrato con Autores, pues hasta en la galleta, serigrafía, o lo que fuere, de cada dísco, a no se que fuera muy punk, o muy underground, siempre aparecían estas cuatro letras: S.G.A.E.
Si, se lo que están ustedes pensando: “Este chico es gilipollas”.
Pues por aquel entonces un poco sí, para que engañarnos. Porque a uno le decían que Autores controlaba el cotarro, y que no se podía uno salir de la linea. Esta absurda experiencia me llevó, a partir de 1999, a cogerle una manía atroz, y hasta puede que desproporcionada, a La Sociedad General de Autores, y a su presidente Teddy Bautista. (Si, se que es algo que sienten muchos de ustedes, pero por aquel entonces, no era tan habitual, y la gente estaba un poco preocupada por mi obsesión hacia este tema).
-Pero vamos a ver Reme, y esta gente ¿Que te ha hecho a tí?.
-Me cago en el Imperio Austro-húngaro, ¡que hasta para cagar va a haber que pedirles permiso!.
-Bueno, los artistas tienen que cobrar, ¿No?
-¿Pero a ti te parece razonable que yo le de pasta a un señor, o unos señores, y luego estos me devuelvan, si es que me devuelven algo, una ínfima parte?.
-Pues no, la verdad…
-Vale que cobren de esa forma, los que quieran, pero que no se metan con el derecho a que, privadamente, y sin ánimo de lucro, yo haga la música que me de la gana. O que te copie a tí una cinta, o un cd.
-Pero si no se meten. Ponen advertencias en las portadas, y tal, pero vamos, no creo que detengan a nadie por eso.
-Pero con la ley en la mano, a saber.
Dar pasta a unos señores, y “cobrar”. En fín. Ya les dije que era un iluso.
Que felices días aquellos, en los que el milenio apenas comenzaba, y la Internet era una cosa que sólo se conocía en los cyber-cafés, los centros para la juventud, en formato 33k, 56K, la muy cara y ya de capa caida RDSI, y una naciente ADSL que podía usar el que tenía mucha suerte.
Además Internet servía para dar un énfasis harto dramático a las noticias de Antena3.
Era habitual ver a los presentadores de informativos diciendo “Se ha detenido a unos piratas informáticos que usaban Internet” (al decir “Internet”levantaba la voz y arqueaba las cejas hasta el extremo) o “Se ha detenido a un grupo de pederastas que usaba Internet”.
Todavía recuerdo, que ya en 2004, algún venerable catedrático se negó, de manera rotunda a que le mandase un trabajo de clase “Por Internet”. El grueso de anecdotas sobre el uso de la tecnología en Vandalia, digo, perdón, España, daría para una enciclopedia, así que no les voy a dar el coñazo con eso, que ya me estoy extendiendo mucho.
El caso es que hasta 2003, iluso de mí, no vi la luz.
En marzo de ese año, puede que en abril, no recuerdo, descubrí una cosa estupenda.
Había gente que ponía sus creaciones en Internet. Pero no usando páginas de discográficas, en las que, como no, había que pagar, si no subiéndolas directamente a páginas que ellos hacían. Esto, queridos míos se llamaba, y se llama “Net-label”.
“¿Y esta gente no pagará derechos de autor?” Me preguntaba yo, como un merluzo. Según luego pude ver, en algunos textos en inglés, y cosas de la vida, en algunas páginas que hablaban de Negativland, y de un caso muy célebre que casi les cuesta la carcel, yo estaba completamente equivocado.
Las conclusiones que, por aquellos días saqué, y que han variado poco con el tiempo, fueron las siguientes:
1.No es ilegal, en absoluto, compartir música de la que tu has sido, o eres autor, siempre y cuando, esta no sea un plagio o copia de música existente. Usted es el autor del asunto en el momento que lo compone, lo termina, y dice, “Este tema es mío”. Si usted quiere gestionar sus derechos por medio de Sociedades creadas a tal efecto, es su problema.
2.Si decides poner un sampler sin permiso, la responsabilidad es única y exclusivamente tuya. Es un terreno abierto a interpretaciones, pero hay una cosa llamada “Fair Use” que te permite a, por ejemplo, coger una trompeta de un tema de James Brown, o un anuncio de Pepsi, y ponerlo en tu creación, siempre y cuando no perjudiques al original, y no hagas lucro con ello. Los músicos con buena producción (dinero) habitualmente pagan derechos por uso de fragmentos de otros, pero la mayoría de autores amateurs no lo hacen. Y tu no vas a vender tu música, o tu intención no es lucrarte, ¿Verdad?
3.Hay además una cosa llamada “Derecho de parodia”. Usted puede tomar un tema, de por ejemplo, Julio Iglesias, tocarlo con sus amigos, y ponerle una letra de cachondeo, que mientras esta letra no resulte “ofensiva” para los autores, estos ni le van a toser. Además no tendrá que pagar por el uso de esta melodía, ya que está haciendo una parodia, y eso es precisamente lo que se permite.
Se me abrió el cielo, y el entendimiento.
Estas “tres leyes”, o más bien, tres agujeros legales del perímetro de una secuoya, no sólo estaban abiertos a interpretaciones en caso de que te tocase plantarte en un juzgado, si no que eran tan usados, tan conocidos, que ningúna Sociedad de Gestion con dos dedos de frente se iba a meter contigo. Si tu te dedicas a hacer música, es tu problema.
La clave me la dió alguien en 2004 :
“ Mira Alejandro, las sociedades de gestión solo se meterán contigo en tres casos muy improbables. Uno: Si ganas mucho dinero, y te haces millonario ellos pedirán su parte, tenlo claro. Dos: Si creen que, de alguna forma, les quitas una porción del pastel, como lo que ha pasado con Napster. Y tres: Si te metes con ellos de forma descarada, publicamente, a voz en grito, y perjudicando sus intereses”.
Da la casualidad de que, salvo el punto uno, a día de hoy, casi todos nosotros hemos sido “culpables” de “Quitarles una parte del pastel” cada vez que usamos una red p2p, para bajarnos películas, música, libros, o videojuegos. Con la ley en la mano, y más con esta nueva Ley, usted ya no es sólo un delicuente en potencia, si no algo peor: Un sociópata.
Me explico. Y me van a perdonar que me ponga irónico.
No, sarcástico, que me sale mejor.
¡Ouch!
Mierda, ya empieza ese dolor en el cuello, otra vez…
En fín, una mala postura.
Prosigamos:
A mi modo de ver, lo primero que se pretende con esta Nueva Ley (haciendo una metáfora un tanto desafortunada), es “Quitarle al yonki su proovedor de droga”. Porque ustedes, y yo, y cualquiera que comparta música y películas y libros en redes p2p, no es como antes dije, sólo un presunto delincuente, que “Le quita el pan a los artístas y perjudica a mucha gente de la Industria”, es un enfermo y además…
Gñé…
Ese calambrazo…otra vez….
Ejemm…
Perdón.
Quiero decir que la política de este tipo de Leyes va, en los últimos años, cláramente dirigida a hacer del internauta que comparte un “Tipo social despreciable”, un vago, un insolidario, y un ladrón.
¿De que se quejan? ¿como pueden ustedes poner esa cara?.
La Sociedad quiere AYUDARNOS a desengancharnos de LA INTERNET, a recuperarnos como ciudadanos útiles. Hacer de nosotros personas de verdad que COMPREN CD’S, DVD, y sobre todo QUE CONSUMAN. Por que, como bien saben los dictadores…ops, perdón, lapsus linguae, ejem, los GESTORES, de todo ámbito y condición, si la gente NO CONSUME, el chiringuito se va al garete.Aunque en el chiringuito vendan mierda a la brasa, que no se comen ni los cocineros.
Además se utiliza un argumento fantástico, que es el de La Cultura. La cultura no es que yo pueda hablar con un señor de Tokio sobre, por ejemplo, el Beato de Liebana, Hans Magnus Enszenberger, o Linda Lovelace, y compartir nuestros archivos, sin lucranos ninguno de los dos. No señores, no, están ustedes muy equivocados porque…
Uffff.
Hostía.
Ahora si que me ha pegado fuerte…en las cervicales.
Perdonen. Es como…un calambre, que…
Ufff..ha tenido que ser una mala postura.
Si eso es. ¿Por donde iba?
Ah sí.
Como les decía eso de compartir es de pobres, de raros, y de gente que supone un peligro para la sociedad. Por que la sociedad española, todos y todas, en su conjunto, quieren dejar atrás a esa minoría de frikis que vive en las cloacas bajando discos de El Fary, y Pink Floyd, y planeando ataques de DDOS a la web del Club Megatrix, intercambiando archivos pedófilos, y salvajadas similares.
¿Por que la gente no acude en masa a los conciertos de Chenoa? Porque el p2p quita trabajo, e impide a la gente levantarse del sillón para ir a los recitales de esta chica.
¿Por que Ramoncín se queja de las redes de pares? Por que el p2p quita trabajo, y el pobre Ramón, por decir la verdad, está amenazado por punkis internautas que le tiran estrellas ninja hechas con cd’s.
¿Por que Loquillo no es tan valorado como Marvin Mynsky, si conoce lo que es Internet mejor que usted y que cualquiera?, Porque el p2p quita trabajo, da cagalera, y.. ¡Ha matado al Rock and Roll, tronco!.
Si eres legal, eres legal, amigo internauta: No me seas friki, pringao, y ve a comprar cd’s, o te calzo dos hostias, que…
Hay que comprar cd’s y ver cine español. Únete a nosotros.
¡Pide una subvención para un corto, gástatelo en whiskeyy!!
Malúuuuu, Rosaaaarioooo, legaaaaall, cereeeebrooooo.
Compra. P2p malo. ¡Compra! No uses el emule. ¡¡COMPRAAA!!. Emuleeeee malooooooo.
Admite tu error, pecador pajilleroooo.
¡Conviértete, frikiiiiiii!
Denuncia a tu vecino el que se baja las pelis de Lucio Fulci, y luego se las compra originalesssss.
¡Conviértete, frikiiiiiii!
Cásate, hipotécate, compra cd’s, y dvd’s de cine españoooollll.
Y tennn hijossssss, y comprales 3 dvd’s a la semanaaaaaaa!!!!
Muahhhahahaahaaaa!
Los retoños de hoy son el canto del loco del mañanaaaaa!!!
¡Se una persona DECENNNNTEEEE!.
¡¡Melenuuuudoaaaaarghrrrrrr!!!
¡¡Masonazoooooosss!!
¡¡¡Cine Españoooool!!!.
¡Conviértete, frikiiiiiii!
¡¡¡Abandona la INTERNEC SATÁNICAaaAAAAArrrgggg!!!
Ïntërnëéeèkkkkk!
Como si fuese un grupo de black Metaaaaaalll.
¡¡Forlayossss!!
¡¡Agapimúuuuu!!!
¡Conviértete, frikiiiiiii!
¡Leporciaaasss!
¡No, hija, nooo!!
Grrrrrr…
GñEgeeeeeeeeeeekkkk..
Arrhhhhhhgggggg
¡Sal de este cuerpo, Teddyyyy!
¡Yo te lo ordeno con un verbatím en la manoooooo!
¡¡Por el WinMx, y las cintas de cassette grabadas de Radio3!!
¡¡Sinde abandona esta mente-cuerpo, y pírate a tu casa a ver la reposición de Médico de Familiaaaa!!
Arhhhhh…..
Uffff…
Perdón. Ahmmm, ejem…
Joder, esta vez ha sido fuerte.
Ah, hola otra vez…
¿Todavía están ustedes ahí? Jo, que valor….
Lo siento de veras, es que tengo un problemilla, desde que en la boda de unos amigos un señor de traje negro me insertase una especie de nanochip en el cuello. He de reconocer que yo iba un tanto perjudicado por el vino, y pedía por enésima vez al dj “El conejo de la Loles”, y desde aquel día no he vuelto a ser el mismo.
Creo que ya estoy mejor. Bien, como les iba contando:
Lo que les venía a decir es que, una vez ratificada, y con la Nueva Ley en la mano, las instituciones, y no solo las de gestión, si no, lo que es más grave, la sociedad en su conjunto, se carga la presunción de inocencia de mucha gente que no ha cometido un delito, al menos no mientras no revoquen las sentencias que dicen que compartir archivos sin ánimo de lucro es perfectamente legal.
No obstante, si nuestros políticos y gestores van a hacer las cosas como les salga de ahí, mejor que empiecen a no cortarse un pelo, como dejó dicho el amigo Mostrenco en este artículo de su blog.
Pero, por otra parte, no sólo como usuario, si no como “artista” o “músico amateur” estoy preocupado, puesto que mi admiración y cariño, por la SGAE y estos asuntos de los Derechos de Autor, la he dejado plasmada en tres ocasiones, en tres temas míos como Konsumprodukt de una forma bastante clara.
Nota pedante, y un poco pedorra: En casi todas mis obras, ya sean las musicales, o de cualquier otro tipo, aparecen referencias de lo más variado: Desde fragmentos del Bardo Todhol, o la lista de ofertas de Ahorramás en morse, “ocultos” bajo simpáticos filtros, hasta textos usando el ‘Alfabeto Voynich Europeo’, que en realidad contienen un anuncio de Licor del Polo. Lo hago porque me divierte un huevo, aunque, por suerte, nadie se ha tomado la molestia de buscar mensajes ocultos y, sobre todo, el origen de cada sampler.
Estos tres temas de los que antes hablaba son:
“Consejos morales”, “DDT (No es un problema de la Industria)”, y “Paga ya!”.
En el primer tema una voz tipo Text To Speech de una mujer, conmina a la juventud a dejar de usar software libre, y no dejarse engañar por “esa mentira de códigos abiertos”. No veo motivo de posible enchirone, a no ser que (bendita ironía, ejem) alquien se lo tome en serio, y me acuse de fascista sin escrupulos, lo cual sería para mear y no echar gota.
En segundo tema comienza con un viejo anuncio radiofónico del “DDT Chas”, e incluye la voz de cierto miembro de cierta sociedad de gestión sacado de un debate de Canal Sur, con risas de fondo que están sacadas de una cassette de “Marianico el Corto”. En principio doble delito: No pedí permiso para la inclusión de la canción del DDT, ni del fragmento del debate, y además el interfecto podría sentirse ofendido por el final del tema.
Y en el tercero y último la voz de un vocoder canta una hermosa loa, al mismo gestor cuya voz aparece en el tema antes señalado. (Posible caso de ofensa al honor, dependiendo, claro está, de lo Duchampiano que esté el magistrado ese día).
Del trullo, en principio, me salvan sólo dos cosas: Que siempre puedo aducir que estoy de cachondeo, porque es verdad, y ampararme, o tratar de hacerlo, en el derecho a parodiar, que de momento es universal. Además estos temas tienen una difusión ínfima, los conocen cuatro gatos,, dudo mucho que lleguen a tener fama alguna, y, por tanto, no perjudican los intereses de nadie.
Hay que añadir que además no me he lucrado con ello, y que el servidor que aloja estas creaciones no está en Territorio Español.
Vale. En principio estoy a salvo, pero, parafraseando a “El hombre radiactivo”,
“¿Por cuanto tiempoooo?“.
De momento para el resto de mis días. O eso parece…
Sólo espero que a mi vuelta a España, dentro de siete meses más o menos, no me detengan en Barajas.
Así que, de momento, no me precupo.
Ejem. Estooo…
¿Alguno de ustedes sabe si Indonesia tiene tratado de extradición con España?
A ver si a los gestores les va a dar por buscarme las cosquillas, y acabo en un calabozo en Sumatra.
Ahrggg, maldito dolor de cuello. Ya empieza otra vez.