Macarras de la literatura: Voltaire
Las obras de Voltaire fueron, según parece, incluidas en el temido Índice. Un amigo preocupado le dio la noticia al filósofo ilustrado:
-Amigo, vuestros libros han sido condenados, ¡condenados al fuego!
-Bueno, eso no es problema.
-¿Ah no? -respondió el amigo de Voltaire, incrédulo-
-Al contrario. Los libros son como las castañas: Cuanto más churruscaditos, mejor se venden… o sea que cojonudo.
December 6th, 2008 at 10:32 pm
En la hora de su muerte, un sacerdote intentó que Voltaire, ateo cual piedra pómez, se reconciliara con la religión. Voltaire, que no se encontraba muy bien, le dejó hacer sin pelear demasiado. El sacerdote iba leyéndole cosas piadosas y tal, y en un momento dado le preguntó: “¿Renuncias a Satanás?”, a lo que Voltaire contestó: “No me parece el mejor momento para hacerse enemigos, padre”.